NUESTRA PATRONA
La primera imagen de la Virgen que tocó suelo americano fue la de la Virgen de la Merced, que hizo pintar la Reina Isabel la Católica y que regaló a los Mercedarios cuando partieron en misión a Santo Domingo. En la historia de los secuestros hay un capítulo tristísimo, y por desgracia no el último. Ayer eran los sarracenos, que a lo largo de las costas italianas y españolas, saqueaban y secuestraban niños, jóvenes y personas mayores, que luego eran vendidas como esclavos, en tierras africanas o bies, eran devueltas a cambio de gruesas sumas de dinero.
En Barcelona, narra la historia, en la noche que va del 1 al 2 de agosto del Año del Señor l2l8 la Santísima Virgen se apareció a San Pedro Nolasco, pidiéndole que fundara una nueva Orden Religiosa, cuyo principal fin fuera rescatar a los cautivos de los sarracenos, muchos de ellos en peligro de renegar de su fe cristiana. Santiago, denominado Jaime, Rey de Aragón, tuvo igual sueño o visión de la Virgen, y lo mismo acaeció a San Raimundo de Peñaflor singular coincidencia que puso el sello divino, de ser voluntad expresa de la Santísima Virgen, de llevar a cabo la fundación de la Orden, que por particular devoción a la Virgen Santísima tendría el nombre de Santa Maria de la Merced, llamada también de la Misericordia. La fecha de la fundación de la Orden de la Santísima Virgen de la Merced de Dios para la Redención de los Cautivos fue el 10 de agosto de 1218 La Santa Sede se señaló posteriormente como fecha de la fiesta el 24 de setiembre. Es bueno recordar que la primen imagen de la Virgen, que hubo en Lima, es la Imagen de la Virgen de las Mercedes, que fue nombrada Patrona Perpetua de los Campos del Perú. Posteriormente en la época de la República, en el año l823, por un decreto del Congreso Constitucional se declaró a la Virgen de la Merced, Patrona de las Armas de la República del Perú. A los argentinos nos es ampliamente conocida la fervorosa devoción que en nuestra Patria, desde sus albores, se tuvo a la Virgen, bajo el título de Nuestra Señora de la Merced, pero quien puso un sello imborrable fue el General Manuel Belgrano al proclamarla el 23 de setiembre de l8l2 Generala de sus Ejércitos; y luego de obtenida la victoria el 24 de setiembre, fiesta de la Virgen de la Merced, remite un parte al gobierno, Con unción de devoción especial, los argentinos recordamos el gesto del General Belgrano el día 24 de octubre de 1812, cuando al realizarse un mes después, la procesión de Nuestra Señora de las Mercedes, Belgrano entrega el Bastón de Mando a la imagen portada sobre las andas, como expresión de profundo reconocimiento de gratitud.
El General José María Paz, dice al relatar el hecho “La conmoción fue entonces universal. Hay ciertas sensaciones que perderían mucho queriéndolas describir y explicar”. Al llegar la noticia a Buenos Aires, las monjas capuchinas de Buenos Aires, confeccionaron cuatro mil pares de escapularios de la Merced, que enviaron al General Belgrano para que se los
en Salta. Belgrano formó a su ejército en la calle adyacente al Templo de Nuestra Señora de las Mercedes, en el Atrio estaba preparada una gran mesada, presidida con la imagen de la Virgen, y en la mesa, y en bandejas, estaban los escapularios de la Virgen de la Merced, que luego de ser bendecidas, fueron entregadas a Jefes, Oficiales y Tropa, los que los colocaban sobre sus uniformes y divisas militares.
Lograda la victoria en Salta, en señal de agradecimiento, se remitió una de las Banderas del Ejército Realista, al camarín de la Virgen de la Merced en Tucumán, otras dos al Santuario de Nuestra Señora de Luján. Caseros está bajo el amparo de la Virgen de la Merced desde el año 1909, en que se levantó un pequeño Templo, presidido por un cuadro de Nuestra Señora de la Merced, donado por la familia Sastre.
Advocación esta, que luego en 1962, el l2 de diciembre, Su Santidad el Papa Juan XXIII, con decreto oficial de la Sagrada Congregación de Ritos, aprueba y decreta ser la Patrona de la Ciudad de Caseros y del Partido de Tres de Febrero, a la Santísima Virgen en el título de Nuestra Señora de la Merced. diciéndole: “La Patria puede gloriarse de la completa victoria que han obtenido sus armas el día 24, día de Nuestra Señora de las Mercedes, bajo cuya protección nos pusimos” y luego en la proclama que envía los Pueblos del Perú, el 28 de setiembre de 1812, escribe “El ejército del grande Abascal, al mando de Pío Tristán, ha sido completamente batido el 24 del corriente, día de Nuestra Madre y Señora de las Mercedes, bajo cuya protección se puso mi mando”.


